Resultados y Programa Escolar


¿Cómo podemos aprovechar los resultados del autodiagnóstico para mejorar nuestra escuela?

Después de haber realizado el autodiagnóstico se habrán identificado los asuntos urgentes y los retos que se podrían asumir según el contexto y condiciones de cada escuela. Este sería el primer paso para empezar a construir una comunidad educativa que trabaja por la calidad de los de los aprendizajes y por mejorar la disciplina, pero también se preocupa por crear formas de relación interpersonales y comunitarias más solidarias, responsables y participativas.

Esto implica manejar los conflictos a través del diálogo, establecer un marco normativo justo, consistente e imparcial, aprovechar la diversidad combatiendo los prejuicios y priorizar la cooperación a todos los niveles.

Para lograr una transformación a corto y mediano plazo, las escuelas cuentan con instrumentos de planeación que permiten organizar los objetivos, metas y acciones concretas a lo largo del ciclo escolar.

Se podría decir que los sistemas educativos de los diferentes países han establecido procesos de mejora escolar que, aunque tienen algunas diferencias, pueden compartir elementos comunes.

Las fases que se identifican como parte de este proceso son:

Diagnóstico.

El presente autodiagnóstico de convivencia escolar formaría parte de un diagnóstico escolar inicial más amplio, el cual surge a partir de la recolección y análisis de la información sobre las características y necesidades de la escuela para identificar los retos y problemáticas a atender.

Objetivos.

Se sugiere plantear los objetivos de convivencia escolar priorizando los asuntos que coadyuven a una transformación de fondo, que sean viables considerando las condiciones y recursos de las escuelas y que puedan tener un mayor impacto a corto y mediano plazo.

Estrategias de acción.

Se sugiere pensar en estrategias. Esta fase se relaciona con la operación y debe establecer una variedad de metas específicas, líneas y/o acciones concretas que, en su conjunto, se dirigen al cumplimiento de los objetivos. En el tema de convivencia escolar es muy importante establecer criterios para la formulación de estas acciones; por ejemplo, priorizar prácticas concretas tanto en el espacio del aula como de gestión escolar, que permanezcan a lo largo del ciclo escolar, en lugar de eventos puntuales o esporádicos. También definir indicadores que permitan medir los resultados de manera cualitativa o cuantitativa y establecer tiempos, tareas y responsables.

Seguimiento.

El seguimiento sirve para verificar los avances de los objetivos y acciones, así como para valorar la brecha entre lo planeado y lo que realmente se realiza. Debe haber un responsable que esté al pendiente de cada objetivo y brinde apoyo para que el plan de acción contribuya a mejorar las prácticas asociadas a la convivencia escolar y su impacto en el desarrollo integral de los alumnos.

Evaluación.

Es necesario hacer una valoración puntual y global sobre el plan de mejora y reflexionar sobre los aciertos, lo que hay que afinar o fortalecer en las acciones implementadas, así como proponer otras si fuera el caso. Un buen cierre permitirá empezar el siguiente ciclo escolar con un diagnóstico de la convivencia escolar enriquecido por los logros y por los aspectos que, si bien pudieron presentar algunas mejoras, seguirían requiriendo atención continua.

Ejemplos.

Se presentan algunos ejemplos que ayudan a ilustrar la forma en que se puede aprovechar los resultados de autodiagnóstico con los programas y planeaciones de mejora escolar. Es importante señalar que el planteamiento de la problemática se debe centrar siempre en prácticas o procesos, no en un grupo de sujetos (alumnos, maestros). Un buen planteamiento del problema es fundamental para que el resto de la planeación sea congruente y se ajuste al enfoque de participación y corresponsabilidad.

A continuación, se presentan casos hipotéticos partiendo del supuesto de haber tenido resultado en rojo para el bloque I y el bloque III, pero el procedimiento es semejante para los demás bloques.

Bloque I. Modo de reconocer y atender la diversidad en la escuela

Bloque III. Maneras de hacer cumplir las normas y atender los conflictos en la escuela

Problemática detectada mediante el autodiagnóstico.

En la escuela se han normalizado casos y prácticas de exclusión y discriminación por género, diferencias en los ritmos de aprendizaje, condición socio-económica y física. Esto afecta el trabajo en las aulas porque no se están haciendo adaptaciones curriculares y el ambiente social y de aprendizaje se ha vuelto hostil hacia “los diferentes”.

En esta escuela se detectan conflictos recurrentes de diferente índole y a diferentes niveles. El manejo negativo de los conflictos (sólo se hace contención) ha propiciado que, en muchos casos, los conflictos crezcan y se conviertan en violencia.
Además, la aplicación de las normas es parcial e inconsistente.

Plan de mejora: Objetivos.

1. Ser una escuela que reflexiona y combate los prejuicios que subyacen a las prácticas de exclusión y discriminación
2. Tener aulas que aprovechen la diversidad para enriquecer el trabajo colaborativo entre alumnos.

1. Lograr que el marco normativo tenga un enfoque formativo, tanto en su formulación como en su aplicación imparcial y consistente
2. Adoptar la técnica de mediación como una de las estrategias centrales para el manejo dialógico de conflictos (incluye el desarrollo de habilidades socio-emocionales).

Plan de mejora: Acciones concretas.

1.1. Analizar en el colectivo docente casos de exclusión que afecten la convivencia escolar y/o el aprendizaje (identificar prejuicios, estereotipos y la forma en que han impactado en la escuela).
1.2. Reunión con padres de familia para informar lo encontrado en el análisis de casos.
1.3. En las aulas, al menos una vez al mes, aprovechar las noticias y el contenido curricular sobre temas de exclusión y discriminación para hacer un análisis sobre prejuicios y estereotipos entre los alumnos.
2.1. Cada lunes, durante todo el ciclo escolar, se comenzará la jornada en las aulas con círculos de conversación para que el docente y los alumnos compartan asuntos personales, experiencias e inquietudes.
2.2. Los docentes elaborarán adecuaciones curriculares mediante la revisión y comparación de variedad de ejemplos sobre atención a la diversidad.
2.3. Acciones de reconocimiento del valor de la diversidad como los fondos de identidad.

1.1. Analizar en el colectivo docente casos de exclusión que afecten la convivencia escolar y/o el aprendizaje (identificar prejuicios, estereotipos y la forma en que han impactado en la escuela).
1.2. Reunión con padres de familia para informar lo encontrado en el análisis de casos.
1.3. En las aulas, al menos una vez al mes, aprovechar las noticias y el contenido curricular sobre temas de exclusión y discriminación para hacer un análisis sobre prejuicios y estereotipos entre los alumnos.
2.1. Cada lunes, durante todo el ciclo escolar, se comenzará la jornada en las aulas con círculos de conversación para que el docente y los alumnos compartan asuntos personales, experiencias e inquietudes.
2.2. Los docentes elaborarán adecuaciones curriculares mediante la revisión y comparación de variedad de ejemplos sobre atención a la diversidad.
2.3. Acciones de reconocimiento del valor de la diversidad como los fondos de identidad.

Plan de mejora: Seguimiento y evaluación.

- Reporte verbal del análisis de los casos y discusión de los factores de éxito o fracaso.
- Fotografías del trabajo en las aulas y la reunión de padres de familia. (Esto aporta evidencias que se solicitan en los planes anuales de trabajo de las escuelas)
- Nuevas adecuaciones curriculares con base en la riqueza de la diversidad

-Los reglamentos con enfoque formativo de cada aula.
-Compartir entre docentes los logros en cuanto a la aplicación consistente de las normas.
-Reporte breve de los casos manejados a través de la mediación.

*Ejemplos tomados de experiencias en escuelas mexicanas.